Nace la soja blue y el productor inventa la retención mientras espera que llueva

En los tramos finales de la campaña de soja argentina 2012/2013  se dan una serie de situaciones que son interesantes de comentar y conocer, especialmente para quienes no entendemos mucho de un negocio agrícola que no es tan sencillo como se supone y está siempre sujeto a variables que pueden aparecer o no y que tienen dos principales características: a) se pueden manejar y cambiar y b) no se pueden cambiar y hay que adaptarse.

Los comunes "ciudadanos de a pie" que no tenemos nada que ver con el campo y ni siquiera tenemos una tía chacarera, especialmente los que vivimos en medio de la pampa húmeda, en donde todo anda bien si el campo anda bien, debemos conocer estas cosas, al menos para ponernos a charlar con algún conocimiento.

Una de las cuestiones que ha comenzado a comentarse, aun en círculos del gobierno nacional, es que los productores están reteniendo soja de la campaña anterior y al respecto existen diversos cálculos sobre la cantidad que estaría guardada que varían entre 1,5 y 2 millones de toneladas y hasta 4 o 5 millones.

La resistencia a vender la soja “vieja” que queda en silobolosas y acopios, que tarde o temprano será liquidada, se produce aun cuando muchos analistas y operadores alertan del potencial de baja que tienen los precios de esa franja del negocio, a medida que se aproxima la época de ingreso de la nueva cosecha.

El economista del Inta Pergamino, Reinaldo Muñoz, dice en su último informe quincenal que hay entre 4 y 5 millones de toneladas de soja vieja ahorradas por los productores. Y agrega que la diferencia entre la cotización enero 380 y mayo 320 dls/ton. parece alta pero se acortan y ambas se unificarán. Por lo que -enfatiza- no tiene mucho sentido retenerla sin arbitrar.

A comienzos de esta semana El Cronista publicó un artículo sobre el productor sojero que se sienta sobre el silo bolsa y no vende, salvo que sea muy necesario, porque espera que aumente el ritmo de devaluación del peso reflejado en la cotización del dólar blue o marginal.

Como sabemos, la cotización del dólar paralelo se disparó en los últimos días superando los 7 pesos con 50 centavos (hasta más de 8 pesos en el interior del país) y comenzando a despertar preocupaciones en diversos ámbitos sobre el efecto que tendrá sobre una inflación ya indisimulablemente alta. No obstante, diversos analistas dijeron que se debía a la demanda estacional de enero por turismo, cuestión que pareció confirmarse este viernes que pasó, con el dólar blue en baja, pero todavía en niveles altos en la zona de los 7 pesos con 45 centavos.

Mientras esperamos hasta mañana lunes para ver si la tendencia a la baja se afirma, y volviendo al productor sojero, el miércoles de esta semana que pasó, la soja disponible en Rosario a 1.810 pesos la tonelada, equivalía a unos 368 dólares de la cotización oficial, pero si el cálculo se hacía con el dólar marginal de ese día ($ 7,50 vendedor) se encontraba con solamente 243 dólares.

Es lo que ha comenzado a llamarse la soja blue y es el motivo por el cual el productor pone en práctica su propia "retención" en donde juega otra cuestión para tener en cuenta, uno de los aportes más notables para el progreso de los agricultores en cuanto al manejo del negocio: el silo bolsa.

Aunque es probable que en unos cinco años el Estado recaude por retenciones a las exportaciones de minerales tanto o más que por las ventas de soja, todavía hoy el nivel de la "caja" del país está estrechamente vinculada al éxito de la cosecha de la oleaginosa. Y esta relación de dependencia de la soja que tiene la economía argentina se notará más en este verano y casi en toda la primera mitad del 2013 con un Estado ávido de las divisas que le aporta.

Altos honores para los silo bolsas, entonces, hinchados de porotos esperando que el productor los venda, cuando quiera, como quiera, si lo necesita, al precio que le parezca, con lo que se ha transformado en el "Silo Bolsa Bank" y, de paso, con menores costos que las instituciones financieras.

Se puede recordar que no hace tantos años, en términos históricos, el productor llegaba a un momento en donde sí o sí tenía que vender la cosecha, al precio que estaba (casi siempre bajo) en el momento de más entrega, como es lógico. Asi que, aunque resulta obvio, me gusta insistir en que el silo bolsa ha cambiado dramáticamente las reglas del juego en el sector.

Es más, sin que nadie lo haya planificado así, ha hecho posible que el productor creara su propia "retención" para porfiar contra las políticas del gobierno que no le convienen, con más efectividad -se me ocurre- que las huelgas y los piquetes.

Siguiendo con las variables que mencionamos al comienzo de esta nota, y dentro de aquéllas sobre las que nada se puede hacer salvo adaptarse, hay que reconocer que el clima ha venido cruzado y a contramano de lo que se necesita y de las expectativas previas de una gran cosecha, como muchos apresurados habían empezado a contar.

Tendremos de todas formas una muy buena cosecha de soja, pero no será lo que pintaba al comienzo de la carrera. Esto se sabe que es así, de la misma forma que una mala noticia se pueda transformar después en una buena.
Es que el factor clima argentino se coló como fundamento alcista en el mercado de Chicago el martes de la semana que dejamos atrás para el maíz y, al jueves siguiente, para la soja, ya que los operadores ven con preocupación el clima caluroso y seco en Argentina.

Con las importantes pérdidas de la sequía de la campaña pasada todavía en la memoria de los sojeros, las excesivas lluvias e inundaciones de la parte final del año pasado provocaron el primer recorte en una producción que, de todas formas, se perfila como récord.

Ahora, en estos días, la soja -y también el maíz claro- necesitan que lleguen las lluvias de transición. Según estuvimos viendo en estos últimos días, la situación no es todavía alarmante pero de persistir el clima seco, habrá que comenzar pronto a restar nuevamente rendimiento, aun teniendo en cuenta que la región sojera es muy amplia y el cultivo presenta distintas condiciones según la zona. De hecho, esta semana también llegó a Rosario el primer lote de soja nueva de la provincia del Chaco.

Originalmente publicado por el Diario La Opinión de Pergamino, el domingo 20 de enero de 2013