Algunas cifras para medir la importancia de la soja en Argentina

Comentamos las cifras que publicó la Bolsa de Comercio de Rosario, con el convencimiento de que conviene estar bien informados para polemizar sobre producciones y rentabilidades del cultivo insignia del campo. No importa de qué parte estemos, es saludable discutir, pero conociendo lo básico y sin simplificar.

El complejo sojero argentino venderá al exterior por un valor de 25.800 millones de dólares, quedando un beneficio para el conjunto de productores de algo más de 2.400 millones de dólares antes del impuesto a las Ganancias, calcula la Bolsa de Comercio de Rosario en el habitual boletín informativo que publica en su sitio web.

Particularmente desde el conflicto por las retenciones móviles y hasta la actualidad el negocio de la soja -como emblema de la actividad "campo"- es motivo de polémicas crecientes en Argentina, donde cada parte trata de demostrar la verdad de su posición con cifras que confunden al ciudadano común que no participa directa ni indirectamente de la actividad.

Es que la mayoría de las veces esas cifras, a las que para los fines de este comentario damos todas por ciertas, son un foto parcial de una industria que, como tantas otras, no es tan sencilla como aparenta. Lo de "industria" no es un error. Nos parece la forma más completa de denominarla.

Por eso nos parece adecuado el trabajo de la Bolsa de Comercio de Rosario, especialmente para los que quieren empezar a conocer lo básico del asunto, que calcula que en esta campaña de soja 2012/2013 la producción total sumará 53 millones de toneladas de la leguminosa poroto, tal cual sale del campo.

Cabría acotar aquí que ya muchos analistas están dando una menor cantidad de cosecha total, pero la cifra es válida para el cálculo, claro, y para tener una idea de cómo se reparte la producción.

De esos 53 millones de toneladas solo 10 millones se exportarán como poroto, sin ningún tipo de proceso, dice el informe de la entidad, y de los 42 millones de toneladas destinadas al crushing (procesamiento) se obtendrán 33 millones de toneladas de harina y 7,5 millones de toneladas de aceite.

Por su parte, se exportarán 32 millones de toneladas de harina, 4,5 millones de aceite y 1,5 millones de biodiesel. Para consumo interno se destinarán 500 mil toneladas de aceite y millón de toneladas de biodiesel.

Entonces, agrega la Bolsa de Comercio de Rosario, las exportaciones del complejo soja sumarían:
10 millones de toneladas de poroto a 520 dólares la tonelada, con un subtotal de 5.200 millones de dólares.
32 millones de toneladas de harina a 450 dólares la tonelada, con un subtotal de 14.400 millones de dólares.
4,5 millones de toneladas de aceite a 1.020 dólares la tonelada, con un subtotal de 4.590 millones de dólares.
1,5 millones de toneladas de biodiesel a 1.080 dólares la tonelada, con un subtotal de 1.620 millones de dólares.
Total de exportaciones del complejo soja: 25.810 millones de dólares.

Para quienes gustan mencionar lo de "valor agregado" de distintas actividades, recomendamos investigar cómo, dentro del complejo sojero, se ha venido mejorando en este aspecto y cada vez se exporta más soja procesada, de la mano del boom del producto y de inversiones adecuadas de importantes compañías, la mayoría de ellas multinacionales.

Dicho esto, sin olvidar que toda esa enorme producción de soja y derivados, nos la compra otros países para transformarla en alimento para animales que producen carne y se transforma en alimentación humana. Si en algún futuro no muy lejano lográramos hacer esto nosotros el salto de valor agregado sería espectacular comparado con el actual primer proceso (harina, aceite) del famoso poroto.

Volviendo al artículo publicado por la Bolsa de Rosario, el conjunto de productores de soja recibiría 16.856 millones de dólares, cifra que surge de multiplicar 52 millones de toneladas de producto por 520 dólares la tonelada por 65 por ciento (deducción del 35 por ciento de retención) menos los gastos de fobbing (calculados en 720 millones de dólares).

Claro que están los gastos, reclamarían con justicia los productores. Y son importantes los gastos para cosechar 19 millones y medio de hectáreas del "yuyito". De ese total, el 80 por ciento es de soja de primera a un costo por hectárea de 798 dólares lo que da un subtotal de 12.449 millones de dólares, a los que se deben sumar el 20 por ciento de esa superficie para soja de segunda siembra a un costo por hectárea de 501 dólares por hectárea, con lo que se obtiene el otro subtotal de 1.954 millones de dólares.

Los costos totales que tienen los productores para lograr esa cosecha ascienden, entonces, a 14.403 millones de dólares que, restados a los 16.856 millones que nos daba de utilidad en la primera cuenta, queda para los productores un beneficio de 2.453 millones de dólares.

Luego de señalar que esa utilidad es antes del impuesto a las Ganancias y mencionando que no se han considerado los costos de oportunidad, la Bolsa de Comercio de Rosario pone punto final a este artículo que tituló "La importancia de la soja en nuestro país" y que, insistimos, conviene que lean y retengan los principiantes que quieran entrar en la polémica del campo.

La realidad que queremos destacar es que gracias a Dios tenemos la soja, más allá de polémicas la mayoría de las veces estériles. Y también tenemos otros productos vegetales, el maíz, el trigo, las vacas, la plata, el oro, el litio, el petróleo no convencional y algunos etcéteras importantes.

Pero si quiere entrar en la polémica, lo que no está mal en sí mismo, me parece mejor estar informados. La verdad no es tan simple, es cambiante y está lejos de posiciones simplistas, vengan del lado del gobierno de turno y sus adláteres o vengan del lado de los nobles productores agropecuarios que industrializan sobre la materia prima básica tierra, que muchos siguen haciendo fila para comprar a valores que pueden llegar a un buen auto mediano importado por cada diez mil metros cuadrados.