El costo salarial argentino es más barato que el brasileño

Así lo afirma un trabajo de Economía & Regiones que aquí comentamos, como una forma de alentar discusiones más profundas además de pugnar por un dólar "recontra alto" y argumentar sobre los altos costos salariales. Ser más competitivos en forma sustentable en el tiempo -simplemente- debería ser la meta y para lograrlo habría que fijarse como lo han hecho otros países, incluído nuestro vecino del Mercosur, una de las primeras potencias mundiales.

 

 

Un tema recurrente en Argentina es el de la competitividad de las empresas que exportan sus productos al exterior y, dentro de este tema suele esgrimirse tanto la cuestión del tipo de cambio como la del costo salarial, entre otros aspectos, como la productividad, aunque esto último no tan a menudo.

Respecto al costo salarial, un reciente informe de Economía & Regiones publicado en varios medios nacionales va decididamente en contra de la corriente general que históricamente, podría decirse, habla de un elevado costo salarial para el empleador que lo deja en clara desventaja con los países socios comerciales.

La consultora afirma que el costo salarial que tienen los empresarios en nuestro país es menor al que deben soportar los brasileños, con lo cual resulta una mayor competitividad para la economía nacional frente al gigante socio del Mercosur.

Esto contradice palmariamente los argumentos que expresan dirigentes empresarios y también algunos analistas económicos en el sentido de que la economía argentina es menos competitiva que la de Brasil por los costos laborales totales, y que para solucionar el desequilibrio se debe aumentar el ritmo de devaluación del peso frente al dólar.

La consultora que orienta -entre otros- el economista Rogelio Frigerio, en un reciente informe, remarca precisamente que “uno de los argumentos que utilizan los defensores de la devaluación como mecanismo solucionador de los problemas de nivel de actividad es el alto costo laboral”.

"De acuerdo con esta visión -agrega- el atraso cambiario genera un salario en dólares muy caro, que atenta contra la competitividad, la producción y el nivel de actividad”.

Sin embargo, a continuación el trabajo revela que “la apreciación del tipo de cambio nominal en Brasil impactó más sobre los salarios en dólares que lo que la política de ingresos lo hizo en Argentina”, donde la depreciación nominal afectó negativamente al sueldo medido en la moneda de los Estados Unidos.

Asegura luego Economía & Regiones que “Brasil, contuvo la inflación y dejó apreciar su moneda, provocando un significativo avance del salario en dólares; lo que fue erosionando la competitividad de los sectores transables”.

Seguramente, lo citado en los dos últimos párrafos sintetiza otra eterna discusión entre especialistas y funcionarios que conducen la economía argentina y que, ciertamente, no es reciente sino que se ha planteado en distintas décadas y en distintos gobiernos de nuestra historia reciente.

Solamente la afirmación de la consultora de que el dólar más bajo en Brasil ha impactado mejor sobre los salarios medidos en dólares, que la política de ingresos lo hizo en Argentina, daría para interminables discusiones.

Contener la inflación y dejar apreciar la moneda al estilo brasileño o ajustar sueldos nominalmente con peso devaluado como ocurre en Argentina. Esa es la cuestión.

Finalmente, el informe comentado concluye que “el salario en dólares es más alto en Brasil que en Argentina por lo que el nivel salarial no sería causante de falta de competitividad del sector productor de bienes transables de nuestro país”.

Y remata afirmando que “las políticas cambiarias opuestas generaron una marcada diferencia en lo que respecta al salario medido en moneda extranjera”.

En Argentina, ante esta realidad de Brasil revelada en el trabajo de Economía & Regiones, uno puede imaginarse conocidas argumentaciones en torno al costo salarial, la política cambiaria y la competitividad.

Pero teniendo en cuenta lo que nos ha pasada en décadas anteriores, además de discutir si hay que mantener el dólar "recontra alto" o un peso aceptablemente fuerte, más que asegurar cuál sería el costo salarial ideal para que nuestras empresas sean competitivas, deberíamos también sentarnos a conversar qué se puede hacer para ser más competitivos, cuestión que evidentemente no somos, al menos en forma sustentable en el tiempo.

Seguramente las empresas y los gobernantes brasileros han tenido y tienen más elementos que el valor del dólar y el costo de los salarios para ser realmente competitivos y estar en el "top ten" de las economías mundiales. Porque no fijarse y aprender cómo lo lograron?