El camino hacia los 4000 millones de toneladas

El investigador Fernando H. Andrade, estuvo disertando sobre “Historia de la Agricultura”, en el marco de los 100 Años de la Experimental Pergamino.

¿A cuánta gente podemos alimentar?

Hace 15 años, esa pregunta resonó en la cabeza de Fernando H. Andrade. La indagación venía de su padre y la respuesta se perdió en un mar de posibilidades. Desde aquel momento hasta el presente, este destacado profesional del INTA, ha buscado información, haciéndola converger con datos precisos, ha mirado detalladamente el pasado para poder así tener algunas ideas de lo que pasará en el futuro.

La producción de alimentos que actualmente ronda en los 2500 millones de toneladas, deberá ser incrementada a 4000 millones para 2050, y así el abastecimiento alimenticio estaría relativamente cubierto.
Según Andrade “el desafío mayor no es llegar a 2050 con ese problema resuelto, el gran desafío es hacer eso pero habiendo bajado considerablemente el impacto ambiental bajo. Es ahí donde tenemos que poner nuestra creatividad”.

La charla de este investigador de INTA, investigador principal de CONICET, Profesor Titular de Ecofisiología de Cultivos de la FCA UNMP y Coordinador Nacional del Área Estratégica Ecofisiología Vegetal del INTA, fue el pasado jueves 18 de octubre en la Sala del Museo y Archivo Histórico de la ciudad y fue la tercera charla del Ciclo de Conferencias 100 Años de la Experimental Pergamino.

La apertura estuvo a cargo del Director del INTA Pergamino, Ing. Agr. Fernando Gándara, quien brevemente presentó a Andrade y lo destacó como uno de los “mejores profesionales que tenemos en el INTA”. A su vez Gándara introdujo en el tema a tratar el cual se basó en la tecnología y la producción agrícola, el pasado y los actuales desafíos.

“Tenemos certidumbre del pasado y eso es lo que nos sirve para mirar hacia el futuro” explicó el especialista al tiempo que remarcó: “Siempre se observa en el pasado cómo la creatividad y la innovación en el ser humano ha dado respuestas, no totales, pero fueron resolviendo problemas que se iban generando y ese es el primer argumento de aquí en más”.

El punto de partida

En la charla, Andrade detalló grandes hitos partiendo desde el Homo habilis y detallando cuestiones puntuales que posibilitaron la evolución de las especies posteriores hasta llegar al homo sapiens.

Luego explicó el gran salto de la humanidad, producido hace 50.000 años, comprobado básicamente por el descubrimiento de la existencia del pensamiento abstracto y todo lo que con ello conlleva; y también con la comprobación, gracias al aporte de la biología molecular, de la traslación de la especie homo por diversas partes del mundo.

El otro gran hito destacado por Andrade fue el inicio de la agricultura hace aproximadamente 12.000 años cuando el hombre produjo el “cambio tecnológico más importante de la humanidad pasamos de ser nómades a ser sedentarios. Generando así las civilizaciones, con el desarrollo de enfermedades, con el concepto de propiedad, y la generación de espacio para el ocio creativo, lo cual dio un espiral virtuoso a la creación, tenemos a partir de eso inventos (rueda, arado, metales)”.

Luego las explicaciones brindadas por el especialista se basaron en el nacimiento de la escritura y de la filosofía griega hace unos 4000 años, para luego remarcar que desde la agricultura a la época de Cristo la población global pasó de 10 millones a 200 millones.

En la evolución del hombre y su inventiva, Andrade dedicó un momento al Renacimiento, el advenimiento de la imprenta y la llegada del pensamiento científico, para hacer luego un apartado más específico hacia los primeros trabajos investigativos relacionados a los que podría vincularse a lo agropecuario con los experimentos de Van Helmont y Priestley.

La preocupación por el alimento

La charla fue poco a poco separándose de esos datos históricos para ir sentando las bases sobre la mirada al futuro, cuando hizo mención a las aseveraciones de Malthus que indicaban que el mundo contenía 800 millones de habitantes y que el crecimiento de la población superaba al índice de crecimiento de la creación de alimentos.

“No tuvo en cuenta que simultáneamente, se daban cambios tecnológicos en la producción de alimentos. Revolución agrícola (rotaciones, abonos, herramientas mejores, nuevos cultivos, aumento de superficie agrícola), derivando en una mejor alimentación de la población”, remarcó Andrade.
Ya más sentado sobre lo agrícola, el especialista marcó como otro hito la denominada Revolución verde, gestada básicamente por un reconocido investigador muy ligado al INTA Pergamino, Norman Borlaug.

Hacia adelante

En la línea de las perspectivas futuras, Fernando Andrade hizo referencia a tres puntos centrales para poder mirar hacia el futuro: Población; Biocombustibles; y Calidad de la dieta.

Y tras brindar detalles específicos de cada uno de esos puntos aseguró que es allí donde parte la idea de que para 2050, cuando existan sobre la faz de la tierra 9000 millones de personas, será necesario para su satisfacción alimenticia una producción que ronde los 3500 a 4000 millones de toneladas.
Naturalmente, no hubo respuestas, sino varios interrogantes hacia el final de la exposición, ¿se está llegando al límite de rendimiento por hectárea?; ¿Aumentamos la superficie de siembra?; ¿Se puede ampliar sin correr riesgos ambientales?, ¿La eficiencia de agroquímicos es muy baja?, fueron alguna de ellas.

Pero a su vez, dejó algunas certezas muy interesantes para un tema que da para el debate permanente. Así, esbozó una idea por medio de la cual considera que la principal fuente de crecimiento tendría que ser rendimiento por superficie y agregó que “hay que hacer manejo racional para incrementar la producción de manera razonable”.

Ya para el final indicó que en esta revolución biotecnológica que estamos viviendo debemos destacar tres grandes aportes: lograr que los cultivos toleren las adversidades; la mejora y diversificación de la calidad alimenticia de los productos agrícolas; y el aumento en el potencial de rendimiento y su estabilidad.

Para ser más concreto en sus palabras Andrade manifestó que “la tendencia de oferta de cereales a futuro dice que llegamos a 3700 de los 4000 requeridos (...) Pero hay otras variables a tener en cuento, un tercio de la comida se desperdicia; una dieta rica consume en grano tres veces lo necesario; el 30% de la producción se pierde por factores bióticos básicamente (…) Tenemos que producir la cantidad de alimentos que necesitamos, pero cuidando el ambiente, no sólo hay que producir 4000 millones de toneladas, sino que hay que reducir el impacto ambiental, reducir el que ya estamos generando”.

El futuro

El cierre estuvo en la presentación de posibles escenarios futuros: Un mundo convencional con los vaivenes del mercado, con regulaciones; un mundo de barbarización pensando en una catástrofe alimenticia que derive en un mundo fortificado para los pocos que queden; y por último el pensamiento de quienes indican que estamos viviendo un nuevo paradigma “la Gran Transición”, donde las sociedades “ganan en sensibilidad social y ambiental, se generan nuevos valores y es esa sociedad la que decide y presiona para el avance hacia nuevos lugares”. Andrade remarcó la importancia del crecimiento de las tecnologías de comunicación, cómo éstas acercan posiciones y destacó en ese sentido cómo las redes sociales se transformaron en voces que no se pueden apagar.

Así, dejó algunos aspectos claves para analizar y profundizar al decir que paradójicamente, en este tiempo la investigación en agricultura está disminuyendo; y que es absolutamente necesario pensar ambientalmente, pero sin que ello signifique el extremismo ambiental y mucho menos el tecnocrático o el investigativo, remarcando así nuevamente ese peso sobre la importancia de la evolución a partir de los logros de las sociedades en conjunto.

Se puede

Volviendo a la charla directa con el especialista se lo consultó sobre si es optimista de cara al futuro, a lo cual respondió: “los productos de nuestra creatividad e innovación retroalimentan nuestra capacidad creativa generando un círculo virtuoso. Igualmente ahora estamos ante un gran desafío y la idea es generar conciencia sobre el futuro que enfrentamos”.

-¿Cree que el hombre podrá?

-Tiene que poder, se puede.

Sobre Andrade

Fernando Andrade se graduó como ingeniero agrónomo en el año 1980 en la Facultad de Agronomía de la UBA, y posteriormente, realizó sus estudios de Magíster Scientiae y PhD en Iowa State University (EEUU).

Su área de interés es el estudio de las bases ecofisiológicas determinantes del crecimiento y rendimiento de los cultivos. Desde 1985 se ha dedicado a la docencia y a la investigación. Ha sido director de estudiantes de postgrado (Magister y Doctorado), muchos de los cuales son hoy reconocidos referentes en sus especialidades.
Ha publicado alrededor de 100 trabajos científicos, la mayoría de ellos en revistas de prestigio internacional, y ha escrito 3 libros. Tiene también una nutrida actividad de extensión y transferencia de conocimientos al medio productivo a través de publicaciones de difusión, conferencias, jornadas de campo, talleres, etc.
Durante su carrera ha sido distinguido con premios y reconocimientos entre los cuales se destacan los premios Weber (1984), Lobo de mar (2000), Konex (2003), Alfonsina (2007), Clarín Rural (2008) y Antonio Pires de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria (2010).

Ciclo de Conferencias
El Ciclo, tuvo como primer disertante al Dr. Ernesto Vigllizzo en la primera conferencia; y en la segunda, se presentó la reconocida profesional Graciela Magrin. Luego de esta tercera experiencia, el Ciclo tendrá su continuidad con los siguientes temas:

“La Chacra cuenta su historia”
Panelistas: personal de la institución
Fecha: 23 de noviembre

“La Biotecnología y el Mejoramiento Genético de las Especies”
Dra. Liliana Picardi
Fecha: 29 de noviembre 2012

“La Ciencia en la Argentina”
Dr. Adrián Paenza
Fecha a confirmar