Cadena de valor maíz + sorgo: oportunidad histórica

El presidente de Maizar y su mensaje en oportunidad del Segundo Simposio Nacional de Sorgo "El Cultivo Perfecto", el 1 y 2 de Agosto en Pergamino, organizado por la Aianba (Asociación de Ingenieros Agrónomos del norte de la provincia de Buenos Aires).

Por ALBERTO MORELLI*.

La cadena de valor del maíz y del sorgo constituye un pilar fundamental para el desarrollo de la Argentina.
Ambos cereales contribuyen a la actividad económica y las exportaciones, y tienen un impacto significativo en la generación de empleo, los ingresos fiscales y la sostenibilidad del sistema productivo.

El país dispone de las más modernas herramientas para generar riqueza a partir del incremento de la producción de maíz y sorgo y su transformación en múltiples productos de uso cotidiano como almidones, fructosas, harinas y proteínas animales de alto valor como carnes aviar, porcina y vacuna, además de huevos y productos lácteos, etanol y biogás, entre otros productos cuya demanda crece exponencialmente.

Así el crecimiento de los estándares de vida de una población que aumenta e incluye todos los días a nuevos consumidores conduce a un substancial incremento de la demanda mundial de energía y alimentos.

Hoy nos vemos en la necesidad de sustituir nuestras tradicionales fuentes de energía fósiles y migrar hacia fuentes de energías renovables.

Al mismo tiempo, debemos limitar las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera y evitar continuar contaminando los ecosistemas donde vivimos con los desechos generados por los productos que utilizamos a diario.

En este contexto, en la última década el consumo mundial de maíz creció desde 600 millones de toneladas hasta 900 millones.

Los cambios que ya tenemos y los que se avecinan les brindan a las cadenas agroindustriales y en especial a la cadena del maíz y del sorgo una de las mayores oportunidades para desarrollarse de la historia.

La Argentina es un reconocido y eficiente productor de biomasa de muy diversos tipos y tiene una vasta experiencia en la utilización de las nuevas biotecnologías en los procesos productivos.

Las condiciones agroecológicas privilegiadas para el desarrollo del maíz nos ofrece esta campaña la posibilidad de aumentar significativamente la superficie sembrada con el cultivo.

La sequía en el hemisferio norte ha llevado a un mejoramiento en los precios y todo indica que este año las lluvias en nuestro país serían normales.

Por primera vez en muchos años la relación de precios maíz/soja favorece al maíz y eso motivaría que la próxima campaña muchos productores decidan apostar al cultivo.

El maíz y la soja son cultivos complementarios, no competitivos entre sí.

Está demostrado que los rendimientos en soja aumentan cuando es sembrada en un lote proveniente de maíz.

Esto es atribuido, entre otros factores, a que el maíz es altamente eficiente en la generación de materia orgánica y de cobertura del suelo por rastrojos, aumentando la eficiencia del uso del agua y disminuyendo el riesgo de estrés por su deficiencia.

Por otra parte, la rotación con maíz ayuda a preservar el balance de nutrientes y a disminuir la degradación de las propiedades físicas y biológicas de los suelos, cuya principal consecuencia es la menor disponibilidad de agua para los cultivos.

En los últimos años la agricultura argentina generó competitividad gracias a la biotecnología, el mejoramiento genético y mejores prácticas de manejo.

La ampliación de la ventana de siembra fue una de las innovaciones más importantes de los últimos años.

Semejante logro fue posible gracias al uso de eventos biotecnológicos que protegen al vegetal del ataque de insectos durante el período estival.

Hoy se popularizan las siembras tardías y la elección del ciclo más adecuado.

Por su parte, la comprensión de la dinámica del agua en el suelo, junto con la difusión de la siembra directa y la agricultura de precisión permiten hacer un uso más eficiente de cada milímetro disponible y mejorar los rendimientos, incluso en primaveras o veranos con niveles de precipitación acotados.

MAIZAR tiene como objetivo primario la consolidación y unificación de todos los actores que integran la cadena del maíz y del sorgo, desde la tecnología del cultivo y su producción como grano hasta su industrialización más tecnificada.

Es clave contar con la dedicación y el compromiso de todos los sectores para fijar metas comunes que sean la base de nuestros planes de acción.

Nuestra estrategia basada en relaciones nos permite alcanzar una visión integradora y accionar sobre la base de una perspectiva compartida por todos los actores internos y externos comprometidos con el desarrollo.

Debemos aprovechar hoy esta oportunidad histórica que tenemos para desarrollarnos a partir de la cadena de valor del maíz y del sorgo.

* Presidente de Maizar, Asociación Maíz y Sorgo Argentinos