Soluciones fáciles y situaciones injustas

Dos cuestiones que salieron recientemente a la luz pública, nos sirven para reflexionar si no sería más conveniente replantearnos ciertas relaciones comerciales, en lugar de cobrar un dinero extra al usuario que, mayormente, es un trabajador o un jubilado.

Escribe: Eduardo Mario Costamagna*

Dos situaciones recientemente planteadas en los medios de comunicación de Pergamino no guardan ninguna relación entre sí, al menos que se las analice desde el punto de vista de las deficiencias de determinados sistemas económicos, que termina pagando el último eslabón de la cadena comercial: el consumidor.

Por un lado, el cobro del llamado plus médico que se abona por sobre el bono de la obra social para las prestaciones médicas, suma que se percibe sin extender ningún tipo de comprobante y que presenta a los prestadores de servicios médicos "jugando a dos puntas". Dentro del sistema de la obra social y, al mismo tiempo y con el mismo paciente, dentro del sistema de arancel diferenciado, el que no trabaja con obra social ninguna.

Por otro lado, un grupo de propietarios de maxi kioscos, locutorios y polirrubros están realizando acciones conjuntas para defenderse la bajísima rentabilidad de algunos de los rubros que manejan, como la venta de cigarrillos, el cobro de impuestos y servicios y la venta de tarjetas virtuales de telefonía celular. Esto de por sí está muy bien y es saludable, salvo que, mientras tanto, y según pudo comprobar economiayempresas.com.ar,  algunos de estos negocios ya están cobrando al usuario una suma extra (generalmente 50 centavos o 1 peso), sin emitir comprobante, a las personas que vienen a pagar la boleta  del teléfono, por ejemplo.

Deplorable "tradición" argentina de cortar el hilo por lo más delgado y pasar,  al que viene más abajo o más atrás en la cadena comercial, la falla que presenta el negocio. La situación no es solamente -y a todas luces- injusta sino que, además, es la peor forma de arreglar lo que dejó de funcionar, debido a los avatares económicos de un país históricamente inestable.

Esta expoliación hormiga que se efectúa sobre el consumidor final, la inmensa mayoría son personas y familias de ingresos fijos (trabajadores y jubilados), es ilegal y favorecedor de sistemas corruptos, simultáneamente.

Es por eso que hay que insistir en arreglar definitivamente lo que no funciona bien o dejó de funcionar porque cambiaron las condiciones que originaron la relación comercial, en estos casos.

Si bien reconocemos que es una irreverencia definir como comercial al sistema de salud, lo hacemos solamente a los fines descriptivos de este sencillo artículo. La importancia que tiene el sistema de salud en una Nación es ampliamente reconocida y no hace más que agravar la situación planteada.

Tampoco se ignora que los prestadores de salud, especialmente en tiempos de alta inflación, han quedado atrapados entre la alta responsabilidad que supone la medicina y una remuneración poco acorde. Pero también debemos reconocer que, en su tiempo y medida, eso nos ha pasado a todos los agentes económicos e -insistimos- la salida fácil de cobrar un plus no lo arregla, más bien lo avala.

Lo mismo puede decirse de los comerciantes a los que empresas multinacionales prestadoras de servicios le plantean en determinado momento un negocio que luego, tanto por razones exógenas como por ajustes que plantean estos grupos empresarios con mucho poder, deja de ser negocio y transforma a aquellos comerciantes  en poco menos que "empleados de lujo" como escuchamos decir a uno de ellos en declaraciones a la prensa.

Pero, de vuelta, cobrar extra al usuario no es la solución. No es una práctica justa. Casi necesariamente es un operación comercial en negro y, ciertamente, una salida con flaca sustentabilidad.

Habrá que plantearse nueva soluciones más justas y que incluyan a todos los actores para que definitivamente volvamos a una mejor "normalidad" de las relaciones comerciales y dejemos de cortar el hilo por lo más delgado, perjudicando al que menos tiene. Sea en el kiosco o en el consultorio.

*Director de economiayempresas.com.ar