G-20: ¿El compromiso por un menor nivel de proteccionismo lleva a más proteccionismo?

Una visión local sobre una realidad global candente: Proteger o liberar?

Escribe para EyE Lisandro Mogliati*
Sin lugar a dudas esto de evitar la aplicación de medidas de protección a la producción nacional, es querer tapar el sol con la mano, en un plano de severa crisis internacional donde la demanda europea de manufacturas importadas se viene derrumbando y la producción mundial tiene a los miembros de la Unión Europea, como principales clientes que ya no pueden comprar mercadería en los niveles de años anteriores.

Esta semana tuvo lugar en México un nuevo cónclave de los países del G-20 , en el marco de una coyuntura internacional compleja, donde los países centrales (Europa particularmente) se han obstinado en seguir ajustando las clavijas ante cada avance insoslayable de la crisis, mientras el descontento social crece en Europa y se relega el tan mentado “estado de bienestar” europeo, porque a los principales líderes de la Europa integrada, no les interesa resolver la situación de las variables sociales, hoy desmembradas por la priorización de la “timba financiera” y los megafondos europeos de salvataje a los bancos.

El futuro inmediato de la producción y el comercio se pusieron en el centro de la escena del G-20, en el marco de las negociaciones de un grupo heterogéneo de países con intereses encontrados, que integran economías desarrolladas, en vías de desarrollo, emergentes y futuras nuevas potencias (hoy también integradas al BRICS ) tratan de arribar a un nuevo orden internacional que equilibre las fuerzas y los consensos que hoy son incapaces de resolver los organismos tradicionales de Bretton Woods .

La decisión tal vez más categórica e inaplicable (¿irrisoria?) en este contexto mundial al que arribó el G-20, es el acuerdo para extender hasta 2014 el compromiso de no adoptar medidas proteccionistas, que profundicen la crisis internacional y se conviertan en un mecanismo que desencadene una nueva recesión mundial.

Sin lugar a dudas esto de evitar la aplicación de medidas de protección a la producción nacional, es querer tapar el sol con la mano, en un plano de severa crisis internacional donde la demanda europea de manufacturas importadas se viene derrumbando y la producción mundial tiene a los miembros de la Unión Europea, como principales clientes que ya no pueden comprar mercadería en los niveles de años anteriores.

Esta situación abre una ventana para el redireccionamiento de ese saldo que deja de importar la U.E y América Latina aparece como destino inevitable, donde la crisis mundial aún no ha impactado con la intensidad que lo ha hecho en Europa.

Esto posibilita que una gama incalculable de manufacturas (especialmente las que se producen en el Este Asiático) busquen nuevos destinos y con precios competitivos con capacidad de devastar muchas ramas de la producción nacional del país que abra su economía e importe sin controles o restricciones.

Por lo tanto esta medida acordada en el G-20 para evitar un mayor nivel de proteccionismo, con muy poca voluntad real por parte de los mandatarios de incorporarla a su política comercial (a sabiendas de su cumplimiento improbable), terminará siendo estéril y por el contrario fomentará mayores niveles de proteccionismo encubierto, a partir de trabas fitosanitarias, técnicas o burocráticas, que en verdad esconden la real situación de la producción y el comercio internacional en crisis, como así también la inconsistencia de la OMC (Organización Mundial del Comercio) como ámbito de regulación.

En este sentido la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, planteó criteriosamente a los miembros del G-20 una suerte de relanzamiento de la “Ronda de Doha” de liberalización comercial, que ha fracasado como mecanismo en el marco de la OMC y que permanece estacada, particularmente por la cuestión de los subsidios agrícolas que los países desarrollados se empeñan en sostener y el acceso a los mercados en las naciones en vías de desarrollo.

*Lic. en Gestión de Negocios Internacionales (Facultad de Ciencia Política y RR.II - U.N.R)