Breve historia del suelo y el agua en la pampa húmeda

siembra directa

 Por Jorge Nicolás Contartese*

Desde la época de la conquista hasta la década del 40, la pampa húmeda fue pastoril. Esto quiere decir que el suelo siempre estuvo con vegetación que consumía agua del suelo durante todo el año, en un contexto de precipitaciones menores que en la actualidad. Además, esta vegetación evaporaba agua durante todo el año y con esto los suelos no estaban en capacidad de campo en forma permanente, "consumían" gran parte del agua de lluvia y, además, las raíces profundizaban el perfil favoreciendo la penetración del agua. A esto hay que agregar que, como había escasa carga animal y la de maquinarias no existía, el suelo no se compactaba.

Desde los años 50 en adelante la agricultura fue ganando terreno en detrimento de la ganadería y se comenzó con el laboreo más intenso del suelo. Empezó la labor de arado de la tierra y la siembra de cereales de invierno, maíz, lino, girasol, etc. La agricultura ocupó un 40 por ciento del suelo utilizado y el resto, la ganadería, con una carga animal que fue en aumento al implantarse las pasturas consociadas con resultados superiores a las de los campos naturales.

En las dos décadas siguientes los cambios continúan. En los 60 se revierte la proporción antes indicada porque la ganadería pasa a ser menos rentable y el límite de la agricultura se amplía hacia el oeste y hacia el sur de la provincia de Buenos Aires. En los 70, la tendencia a mayor agricultura se acentúa, se realizan las labores ya conocidas como convencionales y se empieza a utilizar herbicidas, generalmente hormonales en esos años.

Ya en la década del 80, en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) se desarrolla un programa de investigación para sembrar sin roturación de la tierra, para favorecer que quedara el rastrojo sobre la superficie del suelo y -entre otras cosas- evitar que la gota de lluvia produjera el planchado del suelo desnudo y el agua corriera rápidamente hacia las partes más bajas de los lotes y hacia los cauces de agua naturales, lo que constituye la erosión hídrica. Era posible observar en esos años la formación de cárcavas después de las lluvias y las curvas de nivel en lotes con mucha pendiente para aminorar dicha erosión. Coincidente con esas acciones, se conoce la Agrocero, sembradora que viabilizaba esas nuevas técnicas también conocidas como "labranza cero".

Además, como el rastrojo quedaba en superficie, no se araba, se evitaba la erosión eólica. El viento que provocaba enormes tormentas de tierra en el oeste de la provincia, hacían de la agricultura continua una utopía.

Para mediados de la década del 90 se masifica la práctica de sembrar soja sobre trigo o cebada recién cosechados, lo que permitía agilizar las labores, implantar más rápido y no perder en el verano la indispensable humedad para el buen desarrollo del cultivo.

Con las semillas transgénicas se desarrolla la siembra directa, que hace centro en el uso del agua del suelo con mayor eficiencia y se cambia la rotación que no era muy utilizada, la siembra de maíz de segunda, debido a que en los suelos se acumulaba mucha agua y prácticamente siempre estaba en lo que se conoce como condiciones de campo durante todo el año.

De lo pastoril de antes de la segunda mitad del siglo pasado, con suelos que absorbían mucha agua, pasamos a la presente década con suelos que absorben mucha menos agua. Cómo ocurrió esto?

Por factores económicos se cae en el monocultivo de soja, por lo que el suelo está más de cinco meses sin "consumo" de agua porque no tiene cultivos implantados.

Los "eternos" barbechos para la siembra de la soja son mudos testigos de que, además, la siembra de cereales de invierno disminuyó muchísimo, también cae el área de maíz, la ganadería fue corriéndose hacia zonas más marginales, no hay pasturas consociadas.

Los suelos permanecen en capacidad de campo casi todo el año. No necesitan más agua.

A la coyuntura económica se le agrega, además, el fenómeno climático: en poco tiempo precipita más agua de lluvia que el promedio histórico.

* Ingeniero Agrónomo, Presidente de la Subcomisión de Ingeniería Agronómica del Colegio de Ingenieros de la provincia de Buenos Aires, Distrito IV. MP 41143

Publicado el 23/10/2015