Negocios bailando Cuarteto Cordobés

rodrigo

Un verdadero producto regional de un hecho cultural auténticamente argentino y único fenómeno bailable en el país después del tango.

Los bailes de cuarteto en Córdoba pueden mover hasta 8 millones de pesos cada fin de semana, que es lo que dejan hasta 25 mil fanáticos bailarines por el pago de 70 pesos por la entrada hasta el consumo de bebidas en la barra que suele alcanzar hasta los 300 pesos por persona.

Este original y auténtico folklore, casi exclusivamente cordobés, recibe en clubes y boliches entre 20 y 25 mil seguidores del cuarteto que ni envidiar a los "ricoteros" y que dejan entre 1,4 y 1,7 millones de pesos, solamente en el ticket de entrada, bien barato, de 70 pesos.

Según un artículo que publicó este lunes La Nación, pareciera ser sin embargo que el grueso de la recaudación pasa por la barra de bebidas que, además de la Coca y el Ferné (sin T al final por favor) incluyen champán y energizantes, pueden tentar a gastar en promedio unos 300 pesos por persona, sumando entre 6 y 7,5 millones de pesos, que se recaudan en clubes y boliches, dos preferencias dentro del Cuartetazo.

El ritmo de cuarteto, entonces, que evolucionó desde el piano de Leonor Marzano en 1943, el Cuarteto Leo, y creo figuras inolvidables como la Mona Gimenez y Rodrigo, es un negocio floreciente para no muchos más de cuatro empresarios que manejan unos 15 artistas, que son los más convocantes, entre los que se encuentra el Número Uno de la actualidad, Ulises Bueno, hermano del Potro Rodrigo.

El modelo de negocio más frecuente es que el cuartetero que actúa se lleva la entrada y el boliche o club la recaudación de la barra, aunque en algunos casos se le dá un porcentaje de ésta al músico, especialmente si es figura convocante.

Lo que también sucede es que los empresarios o representantes que están detrás del negocio (cantantes, músicos, transporte, sonido, bailarinas, luces, etc) también son dueños de los locales de baile, aumentando sus ganancias.

Como verdaderos ejemplos de integración en los negocios, algunos comienzan desde la "materia prima", la creación del ídolo, su marketing e instalación entre los exigentes fanáticos del cuarteto cordobés.

No es necesario aclarar que, en estos últimos casos, la "terminación del producto final" es algo altamente incierto y riesgoso, aunque claramente la recompensa ante el éxito es mayor.

Como contrapartida, tienen una base de potenciales consumidores asegurada en un público que puede calificarse como "seguidores" del cuarteto. En eso son incondicionales, aunque hoy gasten algo menos de acuerdo a la situación económica imperante.

Publicado el 12/4/2016