Macri y Empresarios

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El reclamo de productividad del presidente junto al reconocimiento de que el Estado es el primer responsable de aumentarla. Ofrecer productos de mejor precio y calidad a los argentinos fue otro pedido presidencial que no sería tan complicado si todos reconocieran su parte de culpa.

 

Si se mira la actualidad argentina desde una perspectiva suficiente es dable apreciar que una serie de situaciones se repiten a través de las décadas y los gobiernos, con la alternancia de "buenos y malos" años, pero son estos últimos los que nos van dejando claros nuestros defectos y problemas estructurales.

Para transformarnos en un país más desarrollado y también más equilibrado, sin injusticias sociales, cuyo costado más lastimoso es el índice de pobreza, es bueno difundir los que indique algún mejora en el círculo vicioso.

En ese orden, es bueno que el presidente Macri les dijera  en la cara a los empresarios en el coloquio de Idea en Mar del Plata que "vuelvan a meterse en sus fábricas, reducir los costos y ofrecer a los argentinos mejores productos, de mejor precio y calidad".

El primer mandatario reconoció que el Estado es el "primer responsable de mejorar la productividad", que reclamó al foro de Idea. Es un principio de mea culpa oportuno, porque las administraciones del Estado de las últimas décadas, con el denominador común de un gasto excesivo que termina en devaluación o en endeudamiento excesivo, son las principales culpables de nuestras sucesivas crisis y frustraciones.

Reconocer que el Estado es el "primer responsable" de tal situación es un paso a diagnosticar el problema y, en consecuencia, a encontrar una solución sostenida en el tiempo.

Pero también hay que reconocer que, al mismo ritmo de la mala administración pública, el país ha prohijado empresarios que nunca merecieron el titulo de tales. Meros oportunistas para hacer plata bajo la corrupción de gobierno, rápidos generadores de ganancias que nunca reinvirtieron en sus propias fábricas, viejos piratas de situaciones monopólicas que lagrimean por la pérdidas de puestos de trabajo cuando alguien quiere ordenar su mercado, atentos quebradores fraudulentos de compañías que vacían defraudando a acreedores y trabajadores sin enfrentar ningún riesgo, y otros por el estilo, que se ha visto pulular en el último medio siglo.  

Pero es importante también dejar atrás lo pasado y pensar hacia adelante, dando firmes pasos en esa dirección. Por eso es positivo que Macri haya apelado a que los empresarios puedan brindar algo tan simple como "mejores productos de mejor precio y calidad".

Sucede también que, por primera vez en nuestra historia, lo está diciendo un presidente que también es empresario. Falta saber si lo tomarán en serio.

Publicado el 17/10/2016