Las inversiones golondrina son dos veces más grandes que las productivas

DolarGolondrina

Viejos hábitos. Costumbres argentinas. Las inversiones golondrina para la bicicleta financiera. Llega más dinero para aprovechar tasas altas que para la inversión productiva. Ganan en un mes lo que todo un año en Estados Unidos. Si por cambio de condiciones deciden salir provocan desequilibrios.

 

Con el término "capitales golondrinas" se describe la llegada de capitales para fáciles y rápidas ganancias financieras que, se sabe, nada aportan al desarrollo del un país y menos a la sustentabilidad de la economía.

Es el ingreso de capitales ágiles y entrenados para el cortoplacismo, también llamado "hot money" en la jerga financiera en idioma inglés.

Los datos oficiales de febrero dan cuenta que la entrada de estos dólares para apuestas financieras pasó de un ritmo de 200 millones por mes a uno de 600 millones en solo 30 días y todo indica que el ritmo se ha mantenido o aumentado en marzo.

Para tener una idea de comparación, el ingreso de capitales para la inversión en la economía real, lo que suele llamarse inversión extrajera directa se ubica, al mismo tiempo, en un ritmo de 250 millones de dólares por mes, es decir menos de la mitad.

La corriente "golondrina" comenzó unos nueve meses atrás y es una de las características de la actual Administración de Gobierno que, al par de los cambios pro mercado implementados que ofrecen mayor confianza a los inversores (de todo tipo, por cierto) mantiene un nivel de las tasas de interés que permite a los capitales una extraordinaria fuente de ganancias a corto plazo y con riesgos bajos.

Es que la combinación de altas tasas de interés para colocaciones en pesos y un tipo de cambio estable dan un horizonte razonablemente previsible para obtener rendimientos del orden del 2% en dólares en un mes, lo que sería la ganancia que se obtendría en Estados Unidos para el plazo de un año.

Es una inversión de corto plazo, por propia naturaleza, tiene libertad cambiara, se puede entrar y salir prácticamente de un día para otro y cuanto más grande es el volumen de estos capitales golondrina mayor es el peligro si, ante un cambio de condiciones, los capitales salen, vuelven al país de origen,  produciendo desequilibrios cambiarios.

Aquí vale un paréntesis para acordarnos de otro término que fue un clásico argentino de otros años: la bicicleta financiera, en la época de la "plata dulce". Hoy, afortunadamente, el contexto es otro como para que la historia de repita, el sistema financiero también es otro, pero como se vé y en tiempos de crisis, las ganancias fáciles siempre aparecen.

Publicado el 10/4/2017