Se sigue mirando el cielo buscando las lluvias pero ya para la próxima campaña triguera

TodosQuierenMasTrigo10abr13

Con probables lluvias y contexto internacional de mercados que podría ser favorable, las apuestas son para el trigo.

 

Con todo jugado para la cosecha gruesa, con esperanzas de lluvias que nunca se pierden pero con la certeza que llegarían tarde para la soja y el maíz, las miradas están puestas en la salida de esta gran sequía en toda la zona agrícola, cuándo, cómo y dónde habrá lluvias y como estarán los suelos para la próxima implantación del trigo.

Las posibilidades comienzan a barajarse, los preparativos comienzan, las campañas publicitarias de los semilleros ya se han largado con la posibilidad -concreta- de que aumente el área de la próxima campaña del cereal en Argentina.

El contexto externo se presenta favorable, ya que el trigo tiene buenos precios y las perspectivas son de una fuerte demanda mundial del grano por la sequía que amenaza los trigales de la región central de Estados Unidos.

Ante este panorama, ya comienzan a escucharse algunos pálpitos de área sembrada con trigo para el próximo ciclo 2018/19, para lo cual todavía es temprano arriesgarse, pero los pronósticos van desde un aumento de más del 5% hasta -por lo menos- la misma superficie de la campaña anterior.

En el ciclo 2017/18 se sembraron unas 5,35 millones de hectáreas con un crecimiento de cerca del 5% respecto al anterior.

Durante la campaña pasada la producción total de trigo sumó 18 millones de toneladas, un salto de 20% respecto a los 15 millones del ciclo inmediato anterior.

La cosecha 2017/18 le posibilitó a Argentina recuperar dos posiciones en el ranking mundial de productores de trigo y quedar en el decimotercer lugar.

En cuanto a embarques al exterior del cereal, nuestro país mantuvo la séptima ubicación global, alcanzando 12 millones y medio de toneladas.

Reposición de humedad mediante, entonces, cabe esperar una buena cosecha de trigo 18/19, en un contexto de consolidación de las políticas públicas implementadas desde finales de 2015, que incluyeron la eliminación de trabas comerciales para la apertura de mercados internacionales y una mejor rentabilidad para el productor vía eliminación de las retenciones a las exportaciones del cereal.

Publicado el 7/3/2017