La eterna fuga del peso argentino detrás de la enésima corrida cambiaria

CasaRosadaTopMay18

Los argentinos tenemos la percepción de historias y círculos viciosos repetidos cada vez que caemos en un pico de crisis. A fuerza de repetirse en ciclos, estamos bien entrenados para soportarlas y, en algunos casos, anticiparlas. No ocurre lo mismo cuando queremos entender más claramente por qué ocurren las crisis. En el actual caso de la corrida cambiaria, recurrimos a gente que sabe explicar con claridad.

 

En una especie de realidad virtual argentina hemos de aceptar que no somos eficaces en solucionar los problemas, pero rápidamente le cambiamos el nombre. Es así, que en los últimos días se ha instalado el término "turbulencia" para hablar de la corrida contra el peso.

Además de la agitación molecular de los fluídos, la turbulencia es el estado de confusión, desorden y desconcierto que altera la paz y el orden, según encontramos en algún diccionario, por lo que convendrá revisar si no convendría seguir utilizando "crisis", a secas.

También los comunes "ciudadanos de a pie" caemos en la turbulencia y en especial en una de las acepciones de la palabra descripta más arriba: confusión, a la que contribuyen las teorías y explicaciones que se escuchan por todos lados.

La actual crisis devenida en corrida cambiaria se explica original y principalmente por la caída de la demanda de dinero. La caída de la demanda de dinero ocurre cuando los agentes económicos se fugan del peso y se refugian (en Argentina) en dólares.

La claridad del párrafo anterior pertenece al análisis semanal de Economía & Regiones que también incluye un imprescindible dato temporal:

La caída de la demanda de dinero potencia el desequilibrio monetario que ya existía previamente al pasado 28 de diciembre. Antes había desequilibrio monetario porque el Banco Central emitía de más. Sin embargo, la caída de la demanda de dinero agranda dicho desequilibrio potenciando sus efectos negativos: dólar más caro (presente y futuro) y más inflación (futuro).

La caída de la demanda de dinero repercute rápidamente en el escenario monetario y financiero. El tipo de cambio sube porque el público sale del peso y se refugia en el dólar. Paralelamente, la preferencia por la liquidez se incrementa, y por ende caen las acciones y bonos, agrega el análisis de la consultora.

Explica enseguida que los agentes económicos "se salen de los activos financieros y se “pasan” al dólar, algunos usándolo como reserva de valor y otros como vehículo para huir del riesgo argentino. En concreto, la caída de los activos argentinos refuerza la fortaleza del dólar".

Esto último nos explica la sensación recurrente de que la historia del círculo vicioso se repite cíclicamente en Argentina, que ha hecho de la "turbulencia" una especie de normalidad periódica.

La otra cuestión hija de la crisis, para la cual preparan espaldas principalmente asalariados y jubilados, es la que Economía & Regiones presenta (luego del salto del dólar) como la segunda consecuencia de la caída de la demanda de dinero: la aceleración de la inflación.

"El aumento del dólar -afirma- se trasladará a precios y la inflación 2018 será mayor que la inflación 2017.¿Por qué? Porque el mayor desequilibrio en el mercado de dinero produce más convalidación monetaria y acelera la inflación. Así, con el paso de los meses la suba del dólar se irá trasladando paulatinamente hacia el mercado de bienes y servicios; y en algunos meses estaremos calculando cuánto la inflación se comió de la suba del dólar. Y en algunos meses más estaremos empezar a hablar nuevamente de atraso cambiario."

La otra "sensación térmica" es el estancamiento de la economía, el también recurrente "esperar a ver qué pasa", el tiempo ocioso de ventas y trabajo que se ocupa con consultas a colegas, conocidos, vecinos y asesores contables.

Es definida por la consultora dirigida por el economista Diego Giacomini al "enfriamiento del nivel de actividad" como "el tercer impacto de la caída de la demanda de dinero", lo que es decir que "además de dólar más caro y más inflación, la caída de la demanda de dinero también termina generando estancamiento".

Lo explica: Cuando la demanda de dinero cae, el empresario se refugia en el dólar, comprando menos insumos, capital de trabajo y bienes de capital. Si se había planeado una compra de maquinaria y/o tecnología, probablemente se haya suspendido y entrado en un “wait and see” (esperar y ver).

El análisis de Economia & Regiones sigue con otros aspectos y datos de la coyuntura, pero en cuanto a esta parte sobre la relación de la corrida cambiaria con la caída de la demanda del peso, concluye con una síntesis y un pronóstico no muy alentador, pero realista.

Argentina está inmersa en una crisis de caída de demanda de dinero, que genera depreciación, destrucción de valor financiero, más inflación y estancamiento económico en la economía real que se traducirá en caída de empleo, perdida del poder adquisitivo de los salarios y aumento de la pobreza.

Publicado el 19/5/2018