El acuerdo salarial de Luz y Fuerza aparece como un modelo a seguir

Los trabajadores del sindicato de Luz y Fuerza lograron la semana pasada un acuerdo que los permitirá mejorar su sueldo un 31,6 por ciento en 18 meses, sin que tal aumento aparezca tan desfasado de lo que persigue la Administración Nacional al respecto. La negociación, que servirá de referencia para los que trabajan en la Cooperativa Eléctrica de Pergamino, debería ser emulada en otros sectores al menos para descomprimir paritarias complicadas y acercarse más a un modelo "todos ganan".

El gremio de Luz y Fuerza y representantes de generadoras, transportistas y distribuidoras de energía eléctrica, cerraron un acuerdo salarial que fijó una suba escalonada del 31,6 por ciento por 18 meses.

El acuerdo fue firmado en la sede del Ministerio de Trabajo y se logró después de que el Gobierno nacional decidió intervenir con el objetivo de evitar medidas de fuerza por parte del sindicato.
El sindicato obtuvo un incremento del 23 por ciento, que se otorgará en dos partes: un 18 por ciento retroactivo al 1 de enero y un 5 por ciento adicional desde junio. Así, el piso salarial de la actividad pasará de 8.000 a 9.840 pesos. Y si bien el porcentaje superó el tope del 20 por ciento que pretendía la Casa Rosada, fuentes de la cartera laboral destacaron que si el incremento para 2013 se prorratea durante los 12 meses del año, la suba promedio es de 20,9 por ciento.
Además, el acuerdo fijó una suba acumulativa del 7 por ciento para el semestre enero-junio de 2014, con lo que la vigencia del convenio se extendió a 18 meses, y el piso salarial pasará a ser en enero del año que viene de 10.528 pesos, un 31,6 por ciento más que hasta ahora.
Los aumentos alcanzarán a unos 12.000 trabajadores de las empresas Edenor, Edesur, Edelap, Transener, Transba, Endesa Costanera, Central Dock Sud y Central Puerto, y se convertirá en referencia para las negociaciones salariales del resto del personal afiliado a Luz y Fuerza de las cooperativas eléctricas del país.
Carlos Tomada, ministro de Trabajo; Axel Kicillof, secretario de Políticas Económica; y Roberto Baratta, Subsecretario de Coordinación y Gestión del ministerio de Planificación, siguieron de cerca las negociaciones y participaron del cierre del acuerdo, por lo que recibieron las quejas de las empresas eléctricas ante las dificultades financieras para hacer frente el aumento, presionando por la actualización de tarifas.
De este modo, fuentes que participaron de la negociación indicaron que el Gobierno habría prometido autorizar a las distribuidoras eléctricas a realizar pagos parciales por la electricidad que le compran a Cammesa; deuda que sería compensada con nuevos subsidios por parte del Estado nacional.
La primera paritaria cerrada este año fue la de la industria aceitera, que definió aumentos de entre el 22 y 25 por ciento.